Si me preguntas cuál es mi oficio, te diré:
yo paseo.
Allá por lo sentido está mi cuidado,
lo rondó sigilosamente para no espantarlo,
me perfumo ausente como el lince
para admirar las caricias
Los campos de la poesía
Los campos de la poesía
son de árida exuberancia.
En ese destierro, bajo el sol absoluto,
caminamos los ciegos a la sombra
nítida del verbo.
Amar deja, como la guerra
Amar deja, como la guerra,
devastaciones germinadas,
campos exuberantes,
soledades que crecen
salvajes e insólitas.
Solitario al amanecer
Solitario al amanecer,
cuando todos atardecen,
recojo flores en campos minados,
y lo mismo que estallara el cuerpo,